El cliente quería transformar el sector de la pileta y el jardín en un espacio integrado, que se sienta terminado y cálido todo el año. La superficie existente cortaba la lectura del exterior y necesitaba una solución resistente a la intemperie, con buena terminación y prolija de ver. Definimos un deck reversible (gris y marrón) que permite elegir la cara según el ambiente buscado, y resolvimos cada borde y unión con terminaciones específicas para que el conjunto se vea armado, no improvisado. El resultado integra deck, pileta y jardín en un solo lenguaje.
Transformamos una galería poco usable en un exterior cálido y funcional. Diseño a medida, material pensado para intemperie e instalación con terminaciones prolijas.