Un local de indumentaria que necesitaba una puesta a punto integral: vidriera que invite desde la vereda, exhibición ordenada para que el producto sea el protagonista, y un fondo de tienda que acompañe el recorrido sin saturar. Definimos una propuesta sobria en tonos oscuros con revestimientos verticales que aportan profundidad, percheros y módulos de guardado pensados para optimizar la circulación, y vestidores resueltos con criterio para mejorar la experiencia de compra. Acompañamos cada decisión para que el local refleje la identidad de la marca y se sostenga en el uso diario.