Un gimnasio que necesitaba transformar un espacio amplio de techo alto en un ambiente con identidad, calidez y carácter. El desafío era equilibrar la escala industrial del local con una propuesta que invite a entrenar — sin caer en el frío de un galpón. Definimos un revestimiento vertical en madera que recorre paredes y zonas clave, integramos verde para suavizar la dureza del espacio, y resolvimos la iluminación con LEDs lineales que acompañan la modulación del revestimiento. La recepción funciona como punto de encuentro y, los lockers, como núcleo operativo del flujo del socio.