Un proyecto integral para un espacio gastronómico frente al mar que necesitaba generar identidad, permanencia y experiencia. El desafío era acompañar la estética relajada de playa sin perder funcionalidad en sectores de circulación, espera y gastronomía.
Participamos en la ambientación mediante la provisión y selección completa de mobiliario exterior y elementos decorativos, priorizando materiales resistentes, cálidos y coherentes con el entorno costero.
El resultado fue un espacio que combina descanso, gastronomía y paisaje, donde cada sector mantiene el mismo lenguaje visual.
Se buscó crear una experiencia de permanencia donde el mobiliario acompañe la arquitectura y el paisaje, transformando sectores comunes en espacios de encuentro.